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Bases Terapeuticas de la Ozonoterapia

BASES TERAPEUTICAS DEL OZONO

Por Juan Carlos Pérez Olmedo

El ozono es altamente inestable y reactivo, extraordinariamente selectivo por los dobles enlaces de carbono, presentes fundamentalmente en todos los ácidos grasos insaturados que a su vez forma parte estructural de los fosfolípidos en todas las membranas celulares. Esta afinidad del ozono por las moléculas que tienen en su estructura dobles enlace provoca la inmediata rotura de los mismos dando lugar a otros compuestos, más sencillos, de cadena más corta: PERÓXIDOS, HIDROPERÓXIDOS, ALDEHÍDOS y OTRA MOLECULAS (englobadas bajo el nombre de ózonidos).

El ozono desaparece de inmediato al contactar con mucosas o sangre y de ese contacto surgen las moléculas citadas que actuando como señales regulan, modulan, activan o estimulan diversos sistemas cuyo efecto terapéutico final es:

La mejora de la reología sanguínea

La modulación o equilibrio del estrés oxidativo

La regulación de la inflamación

La regulación o modulación del sistema de inmuno-vigilancia antiinfecciosa y oncológica

La regulación del metabolismo en general

Además el ozono es el tercer mayor oxidante de la naturaleza, tras el radical hidroxilo y el flúor,  lo que le confiere una potencia directa germicida de amplio espectro,  destruyendo por ataque directo sobre las membranas celulares todos los microorganismos vivos, incluído bacterias, virus, hongos y esporas. Esta capacidad germicida del ozono no sucede así dentro del organismo, si así fuera se entendería que el ozono pudiera combatir y curar incluso todo tipo de enfermedades infecciosas pero la realidad es que este potentísimo efecto oxidante-germicida del ozono solo sucede “in vitro” o fuera del organismo.

EN EL METABOLISMO DEL OXIGENO:

La ozonoterapia es altamente oxigenante para los tejidos al provocar:

  • Cambio en las propiedades reológicas de la sangre
  • Incremento en la velocidad de la glicólisis.
  • Activación de la cadena respiratoria mitocondrial.
  • El resultado de la activación respiratoria mitocondrial y glicolisis es el aumento del 2-3 DPG y consecuentemente más ATP

Los glóbulos rojos cuando no circulan por el torrente sanguíneo al ritmo y velocidad adecuado, por ejemplo en Arteriopatía periféricas, tienen la tendencia a agruparse en columnas, en las conocidas "pilas de monedas".  Esta típica aglomeración de las enfermedades arteriales dificulta la transferencia de oxígeno a los tejidos es revertida por la ozonoterapia mediante cambios en las cargas eléctricas de la membrana eritrocitaria. El aumento de la glicólisis en el eritrocito va acompañado de un aumento sustancial en el intercambio de iones sodio y potasio, responsables de mantener el potencial eléctrico de membrana, normalizando dicho intercambio.


El hematíe o glóbulo rojo tiene una vida media de 120 días, en situaciones adversas como por ejemplo enfermedades que causen déficit de oxigenación, el tiempo de vida suele acortarse. En este proceso de envejecimiento prematuro del hematíe al igual que en las enfermedades oclusivas arterio-venosas hay una disminución gradual del intercambio de iones y electrólitos, aumentando su densidad, su fragilidad osmótica y mecánica, disminuyendo su deformabilidad y también su tamaño. El ozono y sus derivados, al regenerar las condiciones eléctricas de la membrana permite la recuperación de la elasticidad de los eritrocitos, permitiendo su paso a través de capilares de menor calibre, mejorando así las propiedades reológicas de la sangre, lo cual evidentemente favorece el transporte del oxígeno.


OZONO EN EL ESTRÉS OXIDATIVO


Un radical libre es cualquier átomo o molécula que tiene en su última capa uno o más electrones desapareados.


En condiciones normales las células trabajan aeróbicamente y metabolizan el 95% del oxígeno hasta agua, sin formación de radicales tóxicos (02 + H2O = 2 H2O)(reducción tetravalente), pero el 5% restante de la metabolización del oxígeno produce  radicales libres. Tres son los radicales libres o Especies reactivas del oxígeno (EROS) que tienen un especial interés: el anión superóxido, el peróxido de hidrogeno y el radical hidroxilo. Especialmente este último es el que su producción debe ser evitada a toda costa, aunque diversas terapias, como la quimioterapia o radioterapia basan su efecto en la producción de este radical que puede actuar sobre cualquier molécula del organismo y provocar enfermedad actuando sobre:

  1. ácidos nucleicos y dando lugar a mutaciones (producción de tumores y enfermedades auto-inmunes)

  1. proteínas (alteración permeabilidad iónica de las membranas celulares)

  1. carbohidratos (patología secundaria a diabetes, en los procesos debido al humo del tabaco y en general dónde el ácido hialurónico existe en concentraciones anormales, por ejemplo, en las enfermedades reumáticas y en las cataratas)

  1. lípidos (peroxidación lipidica, aterogénesis) produciendo cambios en la estructura lipidica de todas las membranas celulares.

Los radicales libres son necesarios y señalizan diversas metabólicas, también otras especies relacionadas con los Radicales libres como singlete de oxígeno, y peróxido de hidrogeno (H202) que no son radicales libres en el sentido estricto son esenciales en numerosos procesos biológicos normales tales como reacciones enzimáticas de la cadena respiratoria, reacciones detoxificantes del citocromo P450, fagocitosis, inflamación, reacciones de fotosensibilización, génesis de prostaglandinas y leucotrienios desde el metabolismo del ácido araquidónico. Pero el exceso rompe la homeostasis fisiológica dando lugar al estrés oxidativo y subsiguiente enfermedad si el estrés oxidativo se hace crónico.


El control del exceso de RL corresponde al normal funcionamiento de nuestros sistemas enzimáticos antioxidantes celulares:

  • superóxido dismutasa
  • catalasa
  • glutatión peroxidasa

Estos tres sistemas forman las mayor defensa antioxidante y junto a la producción de RL  conforman el equilibrio oxidativo, la rotura o disbalance de este equilibrio conduce a estrés oxidativo. Son muchas las enfermedades, así como aceleración de procesos fisiológicos de envejecimiento que se relacionan con el desequilibrio agudo y crónico de este sistema y que se engloban bajo el nombre de enfermedades degenerativas Alzheimer, Parkinson, Artrosis, Envejecimiento prematuro, Cáncer…

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En todos estos experimentos científicos realizados con ozono se ha constatado la persistente y repetida preservación y estimulación de los sistemas antioxidantes ante situaciones en las que lo esperado es un fuerte deterioro de los sistemas antioxidantes enzimáticos


El envejecimiento normal es un proceso fisio-biológico en el que los procesos de antioxidación se van deprimiendo y agotando, dejando más espacio al efecto oxidante, a la actuación de las EROS. Pero el  balance oxidación-antioxidación se va desequilibrando “de forma ordenada” sin que represente una fase biológica con enfermedad. Lo natural es envejecer con salud. Sin embargo, lo que debemos temer y combatir es el envejecimento prematuro global o de distintos órganos, condicionado por un excesivo estrés oxidativo crónico, por ejemplo la excesiva exposición al sol, el ejercicio anaeróbico descontrolado, enfermedades como la diabetes o cáncer, la contaminación o el humo del tabaco, las dietas absurdas, el alcoholismo, situaciones todas que “fabrican” EROS en exceso  que, definitivamente superan los sistemas de defensa y conduce a las enfermedades asociadas al envejecimento.

En la literatura científica se ha probado suficientemente que los tratamientos con oxígeno-ozono inciden especialmente en la estimulación o potenciación de la capacidad antioxidante enzimática del organismo además de la regulación y/o modulación de sistemas inmunes.

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EL OZONO COMO INMUNO MODULADOR


El ozono es un agente inductor ideal de citocinas ya que es atóxico, no antigénico y produce una respuesta inmune positiva sin efectos adversos siempre. Sin embargo las respuestas a los tratamientos con ozono son diversas y abarcan todo el abanico de posibilidades de beneficio, por ello deben existir muchos condicionantes que influyen en ello y entre ellos debemos incidir en el manejo  cauto y controlado de las dosis y concentraciones de ozono. El ozono es una terapia dosis acumulativa y sin duda el número de sesiones es un factor determinante. Existe un estándar de sesiones dónde dentro de ellas la mayor parte de los pacientes obtienen una respuesta favorable, nosotros hemos fijado este estándar entre 15 y 20 sesiones, no obstante existen pacientes en los que necesitemos más o incluso muchas más y otras menos para obtener una respuesta favorable y mantenida.

Se postula que esta acción puede ser de tipo moduladora, pudiendo ser utilizada en diferentes enfermedades inmunológicas o autoinmunes.


La acción inmunológica del ozono sobre la sangre está dirigida sobre los Linfocitos T y monocitos fundamentalmente, los cuáles una vez inducidos, liberan pequeñas cantidades de prácticamente todas las citocinas, en particular el interferón gamma. Es decir, autacoides, fármacos o alivios endógenos que no tienen los inconvenientes como es el caso del interferón farmacológico. Precisamente el aumento del interferón gamma endógeno llega a cifras del 400-900 %.


Por otro lado el ozono también aumenta antagonistas de citocinas, como la Interleucina 10 y el factor transformador de crecimiento tipo B1 (TGFB1), capaces de suprimir la citotoxicidad autoreactiva, por tanto, la inducción de citocinas no sobrepasaría niveles más allá de los necesarios una vez que se activen los elementos contra-reguladores, también estos de carácter natural y fisiológico.


EL OZONO SOBRE LA SINTESIS DE AUTACOIDES


Autacoide viene del griego auto y akos (alivio, remedio, medicamento), generados por el organismo en respuesta a agresiones localizadas con la misión de restablecer el equilibrio, digamos que son remedios endógenos. Los autacoides son sintetizados por determinados grupos de células y su función es alterar a otras células a nivel local. Los autacoides, el sistema nervioso autónomo y las hormonas se encargan de la regulación visceral del cuerpo. Los autacoides más conocidos son:

Histamina (producida por los mastocitos principalmente)

  • Serotonina (liberada por las plaquetas principalmente)
  • Bradiquininas (mastocitos)
  • Factor activador de plaquetas
  • Prostaglandinas, Prostaciclina, leucotrienios, tromboxano A2

Estos últimos son conocidos como Eicosanoides, derivan del ácido araquidónico, ácido graso poli-insaturado que forma parte de los fosfolipidos de las membranas celulares.


Los eicosanoides parece son los responsables, y existen trabajos que así lo señalan, de la toxicidad pulmonar cuándo el ozono se utiliza por vía inhalatoria, única forma de administración absolutamente prohibida.

También se encontró un aumento significativo de la relación prostaciclina/tromboxano en los pacientes tratados de asma, retinosis pigmentaria, atrofia del nervio óptico, glaucoma y demencia senil una vez concluido el tratamiento, lo cual refuerza el efecto vasodilatador del ozono.


El papel principal del ozono sería el de mantener o regular el adecuado balance entre los eicosanoides con efectos beneficiosos y aquéllos que originan efectos perjudiciales. En los tratamientos con ozono intraperitoneal para los pacientes de cáncer existe una considerable elevación de prostaciclina, la prostaciclina sintética se utiliza para el tratamiento de la Hipertensión pulmonar severa por su efecto vasodilatador, además posee efecto antiagregante y una potente acción antimetastásica.

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EL OZONO COMO REGULADOR METABOLICO


También los tratamientos con ozono influyen favorablemente en la regulación de distinto parámetros bioquímicos y hematológicos. Así por ejemplo, valores patológicos de los mismos (colesterol, triglicéridos, creatinina, ácido úrico, glicemia, etc) se han normalizado al final de los ciclos de tratamiento y aquellos con valores normales se mantienen a lo largo del mismo.


EFECTO GERMICIDA DEL OZONO


Como habíamos dicho el ozono es el mayor germicida existente en la naturaleza, su amplio espectro no sólo frente bacterias sino también virus, hongos, esporas y algas, algunos insectos como el gorgojo de los cereales, lo han transformado en el potabilizador ideal de aguas para consumo humano, capaz de convertir un agua fecal en un agua perfectamente bebible. Precisamente fue esta actividad germicida, junto al poder de cicatrización y regeneración de tejidos el que lo convirtió en un excelente tratamiento para las heridas de guerra, ya en la primera guerra mundial.

La falta de tecnología que pudiera controlar las dosis adecuadas de ozono y los materiales que se utilizaban en la construcción de los generadores fue lo que provocó su desuso hasta nuestros días, mejor dicho hasta la década de los 80. Aún hoy en día no existe una generación exacta de las concentraciones de ozono por parte de la mayoría de los Generadores que se utilizan. Ello es debido a la gran inestabilidad del ozono.En la gráfica podemos apreciar el tiempo en que la concentración de ozono va descendiendo, ya desde los primeros instantes se aprecia un fuerte descenso de la concentración.

 

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Esta cualidad germicida aporta gran seguridad en su administración ya que existe un riesgo mínimo de sepsis o infección local, problema siempre a tener en cuenta cuando se utilizan infiltraciones con otros medicamentos, como por ejemplo corticoides. De existir una complicación infecciosa después de una infiltración de ozono debemos pensar en la posibilidad de fallos en la producción o generación de ozono o en la pérdida de la concentración porque haya transcurrido un tiempo desde que se generó el ozono en la jeringa. He constatado que algunos o quizá más de lo deseado esperan un tiempo desde la generación de ozono a la infiltración. La producción de ozono y la administración al organismo debe ser inmediata.


El ozono en forma tópica desarrolla un ataque directo sobre el germen destruyendo su membrana por la acción sobre los ácidos grasos poli-insaturados de su membrana.


Juan Carlos Pérez Olmedo

Ultima actualización (Martes 25 de Febrero de 2014 13:14)